
En este artículo repaso:
- Por qué merece la pena cuadrar el IVA y las retenciones cada trimestre, y no dejarlo todo para el cierre de enero.
- Cómo estructurar el desglose contable de ingresos y del IVA soportado (nacional, intracomunitario, importación) para que cuadre con el modelo 303.
- Cuándo se presenta el modelo 349 y su peculiar plazo de julio, que se extiende hasta septiembre.
- Qué es y cómo se cumplimenta el modelo 309, la gran desconocida “Declaración de IVA no periódica”.
- Un modelo de cuadre práctico para las retenciones de arrendamientos que puedes aplicar a cualquier cliente.
Índice
- Por qué cuadrar cada trimestre y no esperar a enero
- Desglose contable de ingresos e IVA soportado
- Modelo 349: cuándo es mensual y su plazo especial de julio
- Modelo 309: la declaración de IVA no periódica
- Retenciones del trimestre: cuentas y modelos asociados
- Cuadre práctico de retenciones por arrendamientos
En este análisis abordo algo que he visto algún mes de abril o de julio, incluso de octubre: “regularizamos en el siguiente trimestre”, “lo dejamos para el siguiente”, “ajustamos después”. Son expresiones que conozco bien, y que me llevan siempre a la misma pregunta: por qué no ser exactos desde siempre , ¿por qué no hacerlo trimestre a trimestre en lugar de acumularlo todo para el cierre?
Este artículo nace de una petición de un compañero y suscriptor de BS Fiscal, que me pidió consejos prácticos para organizar el trabajo de su equipo. Comparto aquí algunas de esas ideas: cómo desglosar contablemente el IVA, qué hacer con modelos menos frecuentes como el 349 o el 309, y cómo montar un cuadre sencillo de retenciones que cualquier junior del despacho puede aplicar.
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